Cómo armar un plan de limpieza semanal
Anotá las tareas y repartilas por día según su frecuencia. Los baños y la cocina piden atención diaria; los vidrios y placares, más espaciados. Un plan simple y realista evita que todo se acumule para el fin de semana y hace la casa más llevadera.
El polvo: cómo reducirlo en casa
Ventilar, aspirar en lugar de barrer y limpiar con paños húmedos ayuda a que el polvo no vuele y vuelva a asentarse. Prestá atención a alfombras, cortinas y peluches, grandes acumuladores. Menos polvo significa mejor aire y menos alergias.
Limpieza y ahorro: rendir cada producto
Diluir correctamente, no usar de más y elegir productos concentrados rinde el doble y cuida el bolsillo. Muchos limpiadores funcionan igual de bien con menos cantidad. Limpiar bien no significa gastar de más, sino usar lo justo con buena técnica.